domingo, 30 de junio de 2013

De la descodificación biológica al efecto placebo


Acabo de ver un video emitido recientemente por una televisión local acerca de la descodificación biológica.En el video en cuestión se entrevistaba a una señora, ex-enfermera,curioso dato, de un importante hospital que de forma muy tranquila explicaba qué es eso de la presunta, con todos mis respetos, descodificación biológica, y, ya de paso, entraba en el pantanoso terreno del intrusismo profesional.La ex-enfermera, además, decíase capaz de "curar" desde un trastorno del comportamiento a una depresión, pasando por un cáncer, sin perder la compostura ni despeinarse...

Si intento explicarlo como biológa, que es mi primera carrera, la descodificación biológica, con todos mis respetos, me suena a ciencia-ficción; proviene de des-codificar,es decir, borrar lo codificado, para que nos entendamos, como si alguien pudiera tener la capacidad o hubiera obtenido, en el laboratorio, la posibilidad de borrar el gen que no nos interese.Cierto es que existen estudios en que se intenta, primero hacer análisis genéticos para saber las probabilidades que tenemos de tener determinadas enfermedades, sea cáncer de mama, útero o Alzheimer así como trastornos mentales, con todas las implicaciones bioéticas que ello acarrea, y poder actuar sobre las posibles consecuencias e, incluso,"marcar" el gen/es sospechoso/s; veáse los recientes casos de famosas actrices  que han decidido hacerse mastectotomías radicales o histerectomías ante su elevada probabilidad de cáncer.Pero, de ahí, que podamos evitar que el gen se exprese, es decir, descodificarlo,creo que va un mundo....

Y, ahora intentaré explicarlo como psicológa; a respuesta del presentador, quien tampoco parece muy convencido y expone sus dudas acerca si le esta presentando un "efecto placebo" bajo otra denominación, la ex-enfermera honestamente le responde que "bueno, los efectos placebo también funcionan"...o sea, que he estado prestando atención durante quince minutos, intentando entender la razón de ser para esta conclusión? le agradezco la sinceridad! y si hubieramos empezado por allí? Lo cierto, es que, en este punto, tengo que darle la razón; cualquiera de uds, no se creería como casi "de forma espontánea" hay pacientes que mejoran tras darles un medicamento largamento requerido o retirarles otro que dicen le producen unos efectos secundarios que, objetivamente, también pueden producir el segundo y, sin embargo, no ocurren.Lo mismo ocurre con los psicológos; en cuanto la alianza terapéutica es fuerte, actúa de balsámico efecto placebo, lo cual no ocurre si dicha alianza nunca se consigue porque el/la paciente no colabora.

En cualquier caso, hay, en toda esta historia, un componente muy  importante y se llama intrusismo profesional; seguro que todos uds han oido hablar del "zapatero a tus zapatos" pues apliquese lo mismo.Las enfermeras no son psicológas, por mucho que oigan miles de historias de pacientes, porque no tienen el tiempo, los recursos y las estrategias necesarias para diagnosticar y tratar trastornos psicológicos y mentales, enfermedades neuropsicológicas y neuropsiquiátricas.De la misma manera, las psicológas no somos enfermeras y si un paciente necesita cuidados médicos, lo enviamos a los profesionales oportunos.La sanidad esta mal, muy mal, y la salud mental esta ganando pacientes en detrimento de la holopática, debido a las circunstancias que atravesamos globalmente, pero bastante mal esta en cuanto  a camas hospitalarias e inversiones como para que algunos, bastantes, prometan curas sosprendentes para cualquier enfermedad psicológica o somática.

En este sentido, el próximo día os hablo de pacientes, psicológos y falsos terapeutas; guía para reconocerlos

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